CONFERENCIAS
Las charlas están abiertas a todo el público y especialmente están dirigidas a padres y profesionales de la educación.
"Cómo enseñar a los niños a quitar el miedo" (24-02-2010)
Pilar Ajamil, psicóloga especializada en Psicopatología y Psicoterapia del niño, nos enseñó que hay diferentes tipos de miedos que evolucionan según se va madurando y creciendo, es algo que se transforma con la edad y cuya función básica es proteger la vida.
Pilar diferenció entre distintos miedos en función de las edades. Al nacer, las manifestaciones de miedo pueden ser, llanto, el corazón acelerado, temblor, etc. El primer miedo de los bebes es hacia los movimientos bruscos.
Sobre los 8 meses tienen miedo a los extraños y solo se calman si oyen la voz de sus padres o sienten el contacto de alguien cercano. Aquí los bebes se dan cuenta que los padres no son uno solo sino que son diferentes. El deber de los padres socializar al niño estando con otras personas para superar en cierta medida esa dependencia hacia ellos.
Hacia los 2 años aparece el miedo a los animales grandes, es una manera que adoptan los niños para hacer frente a sus frustraciones o inquietudes. También aparece el miedo a los extraños que puede deberse al miedo a perder a su padre o madre, a la separación.
De los 3 a los 5 años los niños demuestran menos sus sentimientos. Surgen miedos a la oscuridad, a los ogros, brujas, etc. Esto refleja el temor a perder el cariño de sus padres. Ya no son los “reyes” de la casa y tienen que pelear con el resto de hermanos o personas por el cariño de sus padres. También puede pasar en la escuela, pueden sentir la necesidad de no querer perder el cariño de su profesor/a.
En los siguientes años van ganando autonomía y perdiendo espontaneidad. Se vuelven más tímidos. Aparece también el miedo al daño físico o a la sangre, reflejado en las pesadillas de ogros, animales que les amenazan, etc. Para ayudarles hay que reforzar aquellas acciones que realizan bien para que se den cuenta que sigue el vínculo padres-hijos y que son queridos incondicionalmente.
Para trabajar con ellos estas actitudes podemos utilizar los cuentos. En ellos aparecen personajes buenos y malos y se observa cómo los personajes buenos superan todos los obstáculos que se les presentan. Al contarlo les transmitimos tranquilidad, cariños, atención, etc.
Tenemos que tener en cuenta que todos estos miedos son normales. Es importante que se vayan superando para darse cuenta que cuando se enfrenta a un nuevo miedo tiene solución como los anteriores que han conseguido superar. A veces, utilizan sus propios recursos para superar dichos miedos, objetos que les aportan seguridad: muñecos, trapitos, etc. Pero hay ocasiones en que los miedos se pueden convertir en patologías, cuando posee miedos demasiados angustiosos, pide ayuda para todo, no reconoce los miedos reales o imaginarios, no habla de otra cosa más que de sus miedos y le impide hacer una vida normal y cuando los terrores nocturnos se producen de una manera continuada. Es entonces cuando hay que solicitar ayuda de un profesional.
"Los hábitos familiares como transmisores de valores " (11-11-2009)
Mikel Pando, experto en educación familiar del Centro de Orientación Familiar de Bizkaia, nos habló de la importancia de los hábitos en la educación de los más pequeños.
Mikel destacó el ejercicio de la voluntad, tanto en la escuela como en casa, mediante la utilización de los hábitos. Pero hay que tener presente que los hábitos pueden transformarse en valores o contravalore según sean positivos o negativos.
Todo hábito adquirido cuesta eliminarlo, hay que intentar que recorra su camino para convertirse en valor, de lo contrario, sería una ardua tarea eliminar los valores negativos.
Las estrategias que podemos utilizar para ello son: aprovechar los momentos de encuentro con los niños, que sean unos encuentros de calidad, hacer reflexiones sobre las acciones malas, afectividad, y en definitiva, crear un vínculo de comunicación familiar.
"Qué hacer con nuestros hijos en verano. El valor del ocio en familia" (1-4-2009)
En primer lugar, destacó la importancia de organizar de forma adecuada el tiempo libre, es decir, es recomendable que el niño o la niña hagan actividades que den continuidad a la escuela pero teniendo en cuenta las dificultades que pueden tener y la motivación que le produce hacer una u otra actividad. Además de esto, señaló que hay que trabajar en la manera de lo posible el ocio en familia, esto es, llevando a cabo entre todos distintas actividades desde diferentes dimensiones (lúdicas, creativas, ambientales-ecológicas, festivas, solidarias, etc). Todo ello con el fin de disfrutar de un tiempo de ocio de calidad entre todos.
"Voluntad y disciplina. Querer es poder" (28-1-2009)
"Menú musical para toda la familia" (19-11-2008)
"El sentido del humor en la educación" (16-4-2008)
"Aprovecha el día a día para estimular a tu hijo/a" (29-1-2008)

